9.06.2006

papá noel


todos tenemos una de estas historias: "como descubrí que no existía papá noel".
muchas personas se dieron cuenta porque no tuvieron tal vez padres lo suficientemente imaginativos como para hacerlos creer que existía santa.
otros se dieron cuenta porque llegada cierta etapa de tu vida no puedes seguir creyendo tal cantidad de patrañas, un hombre gordito y bonachón vive 364 días al año en el polo norte fabricando juguetes para ti solo si has sido bueno?? ya pues...

debo admitir que mis padres hicieron su máximo esfuerzo para mantener esa ilusión viva en mi un buen número de años.
me hacian ir a dormir mínimo una hora antes porque si no dormía papá noel no dejaba regalos, ya que no le gustaba ser visto.
me juraban y rejuraban que si no me portaba bien no tendría regalos a fin de año (creo que por esta razón era tan tranquila de chiquita).
creo que hasta una vez usaron una gran bolsa roja con borde blanco y me dijeron que papá noel la había dejado ahí para mi.
obviamente mi hermano pasó por el mismo ritual absurdo, pero gracias a dios (o debo decir: a aldo) no viví engañada tantos años como él.

debo haber tenido unos 5 años, estabamos a escasos días de navidad y yo estaba emocionadísima porque ya había mandado mi cartita con varios pedidos al polo norte. cosas usuales que una chibola de 5 años puede pedir: barbies, patines y una cocinita de mentira entre otras cosas.

un día (ya faltaba poco para el 25) mi mamá me llevó a la casa de mi tía gaby de visita. mientras ellas conversaban mi primo aldo me pasó la voz, estaba con diego jugando y tenían algo que enseñarme. sin pensarlo 2 veces pues la conversación no me podía interesar menos fui corriendo hacia la puerta del pasadizo.
aldo me agarró la mano y me dijo "ven conmigo... te voy a enseñar algo" en esa voz chilloncita que tenía aldo de chibolo. él iba por delante, yo atrás agarrando su mano y diego detrás impaciente por lo que ya sabía iba a pasar.

entramos al cuarto de mis tíos y nos paramos frente al closet.
"quieres ver algo??" me preguntó aldo
"a ver pues..." dije yo

aldo se acercó a la puerta del closet (inmenso ante mis ojos) y la abrió, dentro habían cajas de cajas de juguetes, los típicos que pedirían 3 chibolos de las edades que en ese momento tenían mis primos: muñecos con pistolitas, pelotas de futbol y hasta pistolas de juguete.

me quedé algo confundida y pregunté: "que es todo eso??"
"todo lo que hemos pedido por navidad..." dijo aldo
"y qué hacen todos los juguetes que le pediste a papá noel en el closet de tus papás??"
"están ahí porque no existe papá noel, mi papá y mi mamá los compran, papá noel no existe!"

me quedé inmóvil unos momentos, procesando la información...

salí corriendo hacia la sala y dije "mamá... papá noel no existe!!". la cara de mi mamá fue increíble. su primogénita, aún de 5 añitos, había sufrido su primera desilusión, el esfuerzo de tantos años se había ido en unos cuantos minutos.

no sé bien que pasó después, hasta aquí llega mi recuerdo de ese día, no sé si me trataron de convencer de lo contrario, si le dijeron algo a aldo, si esa navidad la pasé bien, mal o si tuve todo lo que pedí. solo puedo recordar que de esa forma me enteré que papá noel no existía.

un par de años después nos fuimos a vivir a estados unidos, allá tenía primos de mi edad y algunos menores. mi objetivo se volvió cagarles la ilusión a ellos así como me la cagó aldo.
resulta que también hacían esa huevadita de mandar a dormir a los chibolos antes de las 12, yo me rehusaba y decía frente a todos que no dormía nada, para qué? si papá noel no existía.

terminaba colaborando y haciendo la finta de que dormía y después de las 12 abría los regalos que le había pedido a mis papás sin ninguna cartita estúpida.

tiempo después cuando mi hermano ya era un poco más grande, quise cagarle la ilusión también. me parecía absurdo que estando en el colegio todavía creyera en tremenda estupidez. le pedí repetidamente a mi madre que le diga la verdad, que no lo deje ser la burla de otros chibolos, pero nada... es más me prohibió decirselo, así que me tuve que quedar callada. un año más y mi hermano por sentido común descubrió que todo era una farsa y se acabó mi stress.

pensándolo bien no soy quien para cagarle la ilusión a nadie.
pero aldo, si lees esto... gracias por cagarme la ilusión y no dejarme ser la burla del colegio.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Esas son patrañas! no recuerdo haber hecho eso!...pero si dicen que lo hice, bacan pes! Ahora me siento mejor persona! jajaja

10:08 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

yo no se como me cagaron la ilusion pero lo q se es q a todos de alguna manera NOS CAGARON

10:08 p. m.  
Blogger Tatun Muyin said...

me parece bien que ta hallan sacado del hoyo de la ignorancia en el que vivias, de hecho que cuando tenga hijos tambien les hare creer en ese viejo huevon, hasta que alguien los ilumine...

9:28 a. m.  
Blogger Unknown said...

no se cuántos años tenía (seguro 7) cuando encontré la carta con stickers que le había mandado a papá noel en el bolsillo del saco de mi mamá. me entristeció porque yo le había puesto una postdata clarísima al hombre este diciendo que se quede con la cartaa (por los stickers). soy lenta y lo fui desde chica, así que no fui capaz de atar cabos y le creí a mi mamá cuando dijo: "seguro se la olvidó acá" (ilógico, ¿no?). fue en segundo grado cuando, en clase de arte unas amigas me revelaron la verdad. lo confirmé con mi mamá, pero me rehusé a pensar que el ratón de los dientes era mi abuelo.

11:03 a. m.  

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